Nada por aquí, nada por allá…

Ciudadanos reclama un pacto educativo en el que se eviten aquellos asuntos que, a su modo de ver, resultan más difíciles de abordar en una negociación.

La idea no es original si se ha asistido a algún seminario de negociación. Evitar lo que es difícil de gestionar y concentrarse en lo que es fácil genera, además de avances reales en una negociación, la sensación, al llegar a los difíciles, de que será posible el acuerdo.

Pero los que se quedaron hasta el final de la clase e hicieron los deberes en casa saben que la resolución de esos “flecos” suele beneficiar al más intransigente o al más poderoso. Tanto por capacidad de maniobra como por recursos para resistir una negociación prolongada en el tiempo.

Esto significa que, resueltos los asuntos de “consenso” y con un borrador “casi listo” se llegaría nuevamente a una situación de bloqueo hasta que alguna de las partes cediese. Porque lo que proponen evitar en las primeras rondas se trata de cuestiones radicales, en el sentido que están en la raíz de que entiende cada colectivo por Educación.

Y en su propuesta Ciudadanos deja fuera, como si no tuviese relevancia, el punto fundamental donde todo el resto de cuestiones se resuelven.

¿Qué es la Educación?¿un derecho? ¿o un servicio?

Teniendo en cuenta las bases ideológicas de este partido, parece razonable pensar que se trata de una omisión consciente que desvía la atención de lo que es importante.

Porque de eso parece tratarse. Como buenos prestidigitadores, Ciudadanos agitan con una mano el mazo de las cartas y separan algunas de ellas con la excusa de que distraen para el truco, todo delante de los focos, mientras en la manga ocultan el naipe de la enseñanza como negocio.

Y está carta será, si se entra en el juego que proponen, la que aparecerá repentinamente sobre la mesa para asombro de incautos.

La Educación necesita una nueva mirada, ¡pero ya!

Llevo desde el verano leyendo en Internet sobre la escuela y su misión social (probablemente textos equivocados) y me parece que el punto fundamental de cualquier reforma legislativa educativa debe contemplar la redefinición formal del proceso de aprendizaje y de su objetivo.

Muchos de los sistemas educativos actuales tienen como meta alcanzar una serie de competencias que acrediten al alumnado ante su salida al mundo laboral.

Parten de la “competencia” casi como una unidad básica evaluable para conocer si se alcanzan los niveles “aceptables” para el acceso al puesto de trabajo, a ser un “ciudadano de provecho”. Y, claro, esto produce como espejo la “incompetencia” para aquellos que no alcanzan el nivel. Triste.

Este enfoque es el que he visto que se describe en la literatura marxista más antigua (Weber), con la escuela configurada como una institución, junto como la Iglesia y la Familia, destinada a perpetuar el sistema, formando a las personas como mano de obra al servicio de las empresas y generando incluso un “batallón de reserva” que permita la sustitución de quienes intenten “apartarse” del sistema.

Lo que he leido de Gramsci me ha gustado más, pero hace imprescindible la redefinición total del objeto de la escuela. 
 
La creatividad, la comunicación, la sensibilidad, la crítica, la elaboración intelectual deberán estar al mismo nivel o incluso por delante de la lectura, la escritura, la aritmetica, etc que son, en realidad conocimientos (destrezas) intrumentales que permiten al alumnado canalizar los recursos básicos que se adquieren durante el proceso educativo.
Esto hará más difícil si cabe ser docente, pero permitira Educar personas y no adiestrar obreros más o menos cualificados.

Seguiré leyendo porque tengo que reconocer que cuando estudié Magisterio a finales de los 70, Summerhill estaba en todos nuestros trabajos de didáctica, de psicosiciología de la educación, etc. aunque a Gramsci le leíamos poco (o nada). Una pena.

Entre estas dos imágenes hay muchos años pero solo cambia la ubicación de las ventanas…

Los exámenes estandarizados y el proceso de aprendizaje

Hoy comienzo serie nueva… “Traducciones de interés”.

Hay bastantes ocasiones en las que he leido posts sumamente interesantes sobre educación escritos en inglés por personas que saben mucho más que yo de estas cosas. Sobre todo de Estados Unidos, donde el sistema capitalista está más acelerado y que podemos interpretar como nuestro futuro si no hacemos nada por cambliarlo

Empezamos por uno de hoy de Diane Ravitch. Viene al hilo de la LOMCE y de las pruebas estatales normalizadas que pretende introducir el Partido Popular.

Diane escribe en su blog [en inglés]

Por qué los exámenes deben ser escritos por los maestros y no por empresas

Mientras viajaba a Denver, recibí una petición de The New Republic para que contestase un artículo del Dr. Ezequiel Emanuel, rector de la Universidad de Pennsylvania, quien afirmaba que necesitamos más exámenes porque estudiando para los exámenes hace que los chicos sean más inteligentes.Escribí este artículo contestando al Dr. Ezequiel que lo más importante de los exámenes es quien los redacta, con qué rapidez se informan de los resultados y para que se utilizan. Las mejores pruebas, explico, son las elaboradas por los profesores. Ellos saben lo que enseñaban. Consiguen información inmediata. Y pueden ver que estudiantes necesitan ayuda adicional. Y pueden aprender cómo mejorar su docencia. Si, el Dr. Emanuel es hermano del alcalde de una gran ciudad de Estados Unidos.

El artículo de The New Republic [en inglés]

 A menos que los profesores redacten los exámenes, no van a mejorar nada.

Ezekiel Emanuel sostiene que cuantas más pruebas hacen los estudiantes son más inteligentes, una proposición que no es tan simple como parece. La validez de su propuesta se reduce a preguntas tales como “¿quién escribe las pruebas”, “con qué rapidez se comunican los resultados” y “para qué se emplean los resultados” .

En resumen, necesitamos menos pruebas normalizadas. Para los propositos que Emanuel busca, las pruebas normalizadas de hoy no sirven para nada. Todos están repartidos en una campana de Gauss, y los resultados reflejan los ingresos familiares del estudiante con una precisión asombrosa. El SAT se ha convertido en una medida de la cantidad que la familia de un alumno es capaz de pagar por clases particulares. Al igual que toda preparación de pruebas repetitivas, practicar para el SAT eleva calificaciones de los exámenes , pero eso no quiere decir que el estudiante se educa mejor o sea más propenso a retener el material que se inyecta en vena para la prueba.

Lo que él realmente admira, y debe ser así, son las pruebas semanales que él hizo en Química de secundaria. Su profesor de química, el Sr. Koontz, sabía lo que le había enseñado. Puso a prueba a los estudiantes sobre lo que habían aprendido. Sabía al final del día o durante el fin de semana que estudiantes se mantenían al día y cuáles estaban quedando atrás. Podía actuar sobre ese conocimiento inmediato para asegurarse de que los estudiantes entendieron lo que él creyó que había enseñado y explicarlo otra vez para los que no lo entendieron. También se daría cuenta de si tenía que ajustar su estilo de enseñanza para comunicar los conceptos y hechos de la Química con mayor claridad a los estudiantes. El Sr. Koontz utilizaba las pruebas adecuadamente: para ayudar a sus estudiantes.

Veamos que sucede ahora con las pruebas estandarizadas: Las preguntas del examen están escritos por algún comité que no conoce al Sr. Koontz ni a sus estudiantes. Ya no puede enseñar lo que cree que sus estudiantes deben saber acerca de la química, sino que tiene que preparar a los alumnos para pasar una prueba que escribió un desconocido. Los resultados de las pruebas no se pueden conocer en meses. El Sr. Koontz no puede dar ayuda adicional a los que están quedando atrás porque los resultados puede que le lleguen cuando ya no son sus alumnos.

Necesitamos pruebas preparadas por los profesores, graduadas por los profesores y corregidas rápidamente por los profesores.

Peor aún, cuando se llegan los resultados, el Sr. Koontz y otros maestros no podrán ver las respuestas individuales de los estudiantes , por lo que no pueden determinar lo que los estudiantes saben y no saben. En otras palabras, las pruebas de uso común hoy en día no tienen ningún valor diagnóstico de los estudiantes o de los maestros. Su único propósito es dar una calificación al estudiante y ahora – debido al plan de Arne Duncan –  utilizar las puntuaciones de los estudiantes para evaluar a sus maestros. Nuestro sistema de exámenes no tiene ningún valor que no sea como sistema de clasificación y calificación, que da zanahorias a los maestros si sus alumnos les va bien, pero les golpea con un palo (o con el despido y el cierre de su escuela) si no lo hacen. La mayoría de los investigadores dicen que la calidad del maestro no puede ser medida de forma fiable por las calificaciones de sus estudiantes, ya que hay muchas otras variables que influyen en los resultados, pero el Departamento Federal de Educación está apostando miles de millones de dólares en eso.

Emanuel quiere más pruebas porque las pruebas, como el ahorcamiento público (en las palabras del Dr. Johnson), concentra la mente. Él piensa que sería demasiado complicado para los profesores escribir sus propios exámenes, como hizo su profesor de química, por lo que cree que el trabajo debe ser entregado al Departamento de Educación de EE.UU. El Departamento de Educación federal no tiene redactores de exámenes y el trabajo de escribir las preguntas se subcontrata a las mismas grandes corporaciones que escriben hoy los exámenes estandarizados, como Pearson, McGraw -Hill y el Educational Testing Service. Sr. Koontz no sería capaz de enseñar lo que él enseñó, sino que tendría que enseñar lo que espera que pregunten en el examen. No sería capaz de obtener las respuestas de los estudiantes rápidamente, como lo hacía cuando escribía sus propios exámenes. No podía diagnosticar los errores de sus alumnos o sus propios defectos , porque no se evalúa lo que él enseñó. Si la prueba incluye respuestas por escrito, junto con preguntas de opción múltiple, las respuestas serán calificados, bien por un ordenador o por correctores de exámenes con poco conocimiento de la química por el salario mínimo, solo con las instrucciones (un parrafo) que explican cómo calificar las preguntas.

Emanuel está en lo cierto y se equivoca. Necesitamos más pruebas escritas por los profesores, calificadas por los maestros, y corregidas rápidamente por los profesores , para entender lo que sus estudiantes están aprendiendo y lo que no están aprendiendo. Este es un trabajo que pertenece al Sr. Koontz y no a Arne Duncan o Pearson o McGraw -Hill.

Notas:
SAT – El SAT es un examen estandarizado que se usa en admisiones a universidades en los Estados Unidos. El SAT es publicado y desarrollado por el College Board, una organización sin fines de lucro en los Estados Unidos. Antiguamente era desarrollado, publicado y calificado por Educational Testing Service1 que aún administra el examen. La prueba está destinada a evaluar cuán preparado está un estudiante para la universidad. Se introdujo por primera vez en 1926, y su nombre y sistema de puntuación han cambiado en repetidas ocasiones. Primero fue llamado Scholastic Aptitude Test, luego Scholastic Assessment Test, pero ahora “SAT” no significa nada, por lo que es un pseudo-acrónimo. (Wikipedia)
Arne Duncan – Secretario de Educación de los Estados Unidos (Ministro de Educación)

Me lo he leido

Me lo he leido. El borrador del anteproyecto de la LOMCE digo. Bueno, en realidad me he leido los sucesivos borradores. Son un galimatías infumable porque no un texto de una Ley como se entiende normalmente, sino el compendio de las enmiendas de la CEOE y la Conferencia Episcopal a la LOE.

Y, resumiendo, estoy en contra de un anteproyecto de ley que se dice de mejora de la calidad educativa pero que es segregador, sectario y anticuado.

Estoy en contra de que, con la excusa de reducir gastos, se recorten derechos, de que se aumenten desequilibrios y veo que se da más protección al que busca el negocio que al que necesita aprender, que se justifica la inversión solo en base a la excelencia y no a la igualdad de oportunidades.

Porque para mi la Educación es un derecho y no un bien de consumo y cada euro que se emplea es siempre una inversión y nunca un gasto.

Por eso estaré presente en las movilizaciones y animo a todas y todos a secundar la huelga convocada por los docentes, el alumnado y sus familias (un servidor entre ellos)

Los errores de doña Soraya

doña Soraya Saez de Santamaría

“Al final hay una cosa que es la libertad de enseñanza y el derecho a la educación y también, por tanto, el derecho de los padres a elegir la educación que reciben sus hijos…”.

Declaraciones recogidas por el diario “El País” en su edición impresa del 8 de diciembre de 2012. 

 Así, a bote pronto, la frase sorprende por la escasez idiomática que supone el empleo de “cosa” para definir conceptos importantes y que están en la sustancia del asunto que trata el artículo. 

 Más allá de este detalle, el resto del párrafo rehace el texto constitucional según el interés de la sra. Vicepresidenta y, teniendo en cuenta que pertenece al Cuerpo de Abogados del Estado y que es una persona inteligente, no debe de ser casual. 

 En primer lugar trastoca el orden de los factores nada más empezar: El artículo 27.1 de la Constitución Española dice, textualmente: “Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.” ¿una casualidad?

 No, el orden de factores no es casual. Ni el orden constitucional ni el que repite machaconamente el Partido Popular siempre que puede.

 Tal como lo enuncia la Sra. Sáez de Santamaría parece que quiera hacer ver que es anterior la libertad del Estado y de las empresas a enseñar como prefieran y que, en base a esa oferta, la ciudadanía puede ejercer el derecho a la Educación. 

 Por contra, el texto constitucional asegura primero la existencia del Derecho a la Educación como derecho fundamental y luego, como una cesión clara a las presiones de las empresas de enseñanza y fundamentalmente de la iglesia Católica, la libertad de enseñanza. 

La segunda parte del párrafo es un retorcer la ley hasta donde se pueda, por si cuela. Y parece que cuela porque nadie parece contradecir el discurso.

La Constitución Española, esa que tanto defienden, dice en el apartado 3 de este mismo artículo 27: “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.”

Como se puede ver el ” por tanto, el derecho de los padres a elegir la educación que reciben sus hijos” de la Sra. Sáez de Santamaría no es lo que dice la Constitución. Es más, ni siquiera avala que se tenga que impartir religión en la escuela. Eso aparece en el famoso “Concordato”, que es un acuerdo internacional preconstitucional totalmente ilegal después del 6 de diciembre de 1978 pero al que se modificó oportunamente una parte tras la aprobación de la Constitución para que las fechas permitiesen la imposición de los derechos eclesiásticos medievales.

 Conforme al texto, bastaba con que no se prohibiesen las catequesis parroquiales. En ningún lugar del texto menciona el lugar donde los hijos han de recibir la formación religiosa y moral.  

Pero haciendo uso de la metonimia, hacen equivaler el derecho a elegir la formación religiosa al derecho a elegir la educación que reciben sus hijos.

¿Alguien se plantea que se pueda elegir la Justicia que se le aplicará? Y la Educación como la Justicia, es un factor de equilibrio social, por lo que ha de ser igual para todos y garantizarse el acceso a ellas para todos en las mismas condiciones. 

Parece claro que si Educación es el proceso multidireccional por el que se adquieren conocimientos y valores, los primeros son fruto del estado de desarrollo de las ciencias y los segundos deben ser parte del consenso mínimo que requiere la convivencia en sociedad. Luego cada cual puede, dentro de la esfera de su intimidad o de su adscripción ideológica, complementar con los valores que le sean propios.

Que no nos quieran contar lo que no es. Se saldrán con la suya porque con la minoría absolutista que gestionan a partir de la abstención de una buena parte del electorado del PSOE pueden hacer lo que quieran en el parlamento. 

No debemos dejar de opinar y de hacer ver a todos las mentiras o medias verdades que introducen en su discurso.

Reflexiones sobre mentes brillantes

¿Habéis leido esto?
http://www.europapress.es/madrid/noticia-mentes-brillantes-decretan-fracaso-modelo-educativo-espanol-piden-escuchar-cliente-nino-20121107132503.html

Los participantes tienen el “prestigio” pedagógico que tienen y la virtualidad de hablar no en nombre de la Comunidad Educativa sino en el de intereses económicos e ideológicos concretos. Lo de mentes brillantes está por demostrar.

Los intervinientes de los que se habla son:

  •   La presidenta de la institución educativa SEK y vicepresidenta de la Universidad Camilo José Cela, Nieves Segovia. Es doctora en Pedagogía pero su única experiencia laboral es su trabajo de gestión en SEK desde los 20 años.
  •   Jeremy Baka, es especialista en creatividad de Cohn & Wolfe, una empresa de comunicación y marketing.
  •   El director de Innovación de la ciudad de Barcelona, Ricard Huguet. Tiene un Master del MIT y trabaja en un proyecto educativo de LEGO.
  •   El químico y divulgador científico, Pere Estupinyà, abandonó la investigación para dedicarse a la comunicación.

Pero lo que desequilibra el discurso es que de lo que hablaban era de creatividad en la educación.

Justo delante del Ministro que propone eliminar determinadas asignaturas porque , según él, “distraen” a los alumnos.

Todos piden incorporar actividades distintas y la alternativa del Anteproyecto del ministro de educación peor valorado del gobierno, las reduce o elimina para dedicarle más sitio a las “instrumentales”.

Y, a todo esto, las opiniones se vertían en un espacio donde las artes escénicas son la base de la actividad habitual del Circo.

Vuelven a la carga con un debate abierto en falso sobre la evaluación: Si se evalua al alumnado ¿por qué no a los docentes?

Pero… ¿Y por qué no evaluamos de verdad al sistema educativo?¿Por qué no a las autoridades responsables de la gestión del sistema?

Siguen apuntando al docente y al alumnado como el culpables de los errores en Educación.

Segregación, derechos y otras mentiras

Tras leer detenidamente lo publicado estos días y sorprenderme con las declaraciones de un Ministro proponiendo cambios legislativos para que una sentencia del Tribunal Supremo no tenga efecto o las de unos responsables autonómicos que dicen que no van a cumplir una sentencia del más alto tribunal, me he puesto a escribir este post.
 
En todo esto hay un error de bulto: El debate no es segregacionismo si o no, el debate es QUE financiamos con los conciertos.
Los conciertos, no debemos olvidarlo, no están en la ley para favorecer presuntos derechos a enseñanzas a medida, sino para completar la oferta de la red pública donde sea necesario.
Visto de otro modo, los conciertos se parecen a franquicias de la administracion en las que se debe respetar las reglas de la franquicia (¿se imagina alguien una franquicia con logos y productos de otra?)
De hecho, son concesiones administrativas para impartir la enseñanza de los contenidos en la forma que establecen las leyes para la red pública de centros.
Y el modelo que se financia no incluye la segregación. Pensemos en el alumnado que se escolariza en periodo extraordinario y al que la comisión de escolarización envía a un centro concertado ¿tiene que aceptar normas distintas a las que tendría en un centro público o en otro concertado no segregacionista?
Pero el lobby ultraortodoxo ha construido desde hace años, y con el beneplacito de gentes que se dicen de izquerdas, un discurso que hacen pasar por el bueno, en el que los conciertos están destinados a financiar y a hacer posible la enseñanza según su modelo adoctrinador y sexista.
Mienten y lo saben. Wert, Figar, Aguirre,… venden sus colegios carpetovetónicos con flores a porfía como si fuesen un derecho y los medios y la gente se los compran.  Porque quieren o porque les interesa.
Por eso hay que repetir cuantas veces sea necesario:
– Las condiciones para el alumnado en un centro concertado DEBEN SER LAS MISMAS QUE EN UN CENTRO DE LA RED PÚBLICA y, por tanto,
– Los centros concertados NO DEBERÍAN COBRAR CUOTA ALGUNA en los niveles concertados.
– NO PUEDEN SEGREGAR POR SEXO porque no se financian modelos sino que se asegura el derecho a la Educación en los casos en los que la Administración no dispone de recursos propios.
Resumiendo, los Conciertos protegen, o deberían proteger, los derechos del alumnado a la educación y no los de las empresas de enseñanza y colectivos integristas a imponer sus modelos.
 
Puedes dar tu opinión…
 
 

La rueda de prensa del viernes 3 y la ocultación de la verdad

rajoy

Este es el documento que difunde Moncloa tras la rueda de prensa del presidente Rajoy.

De la rueda de prensa, mejor ni comentar. No dijo nada que no se supiese, volvió a dar sus grandes soluciones : “Haré lo que sea mejor para los españoles”, ocultó el plan de ajuste que había sido (supongo) el asunto tratado por el Consejo de Ministros y me dejó perplejo como despreció al más de millón y medio de personas que solo cobran el subsidio de desempleo de 426 euros con un “ese tema no se ha tratado hoy” ¿Cuándo lo piensan tratar si el plazo termina el 15 de agosto y no hay más consejos hasta entonces?

Y, tras una lectura rápida del documento, hay varios detalles que me tienen preocupado:

– En la tabla de la página 25 hay una minoración de ingresos por IRPF debido a la bajada de sueldo de los funcionarios para 2012. Hasta ahí correcto… pero ¿que hace otra minoración de 600 millones por ese mismo concepto en 2013? Es un error o una confirmación de la mentira.

– En los recortes de Educación en las comunidades autónomas habla de “reducción de asesores técnicos docentes“. ¿alguien sabe quienes son estas personas? Quien ha redactado esto, no tiene ni idea de como funciona la educación.

La última tabla está en inglés. Si los términos económicos son un galimatias en castellano para los que no hemos dedicado nuestra vida a esas tareas, en inglés no quiero ni contar.

Total, me temo lo peor.

La Administración Pública está en manos de ignorates administrativos que se están cargado todo. No sé si por desconocimiento o como parte de un plan, pero quieren acabar con la sociedad española tal y como la conocíamos.

Alfonso Guerra dijo: Vamos a dejar España que no la va a conocer ni la madre que la parió. Estos no lo han dicho pero van por la senda. Lo malo es la cara que le está quedando a base de golpes…