Cuando desde el gobierno del estado se maniobra para recuperar apoyos en el colectivo de los empleados públicos  siempre se deslizan, entre los anuncios de mejoras, insinuaciones sobre la inamovilidad del personal estatutario que trabaja en las administraciones, sobre la magnificencia de la devolución de lo “tomado en préstamo” y comentando, como de paso, como afecta al personal del sector privado la crisis.

Todo para ponernos en la tesitura de ser unos miserables si encima nos quejamos.

Pero tenemos que seguir quejándonos. Los medios, prácticamente todos posicionados del lado del gobierno, repiten los mantras remitidos por el gabinete de prensa de Moncloa. Aquellos que no crean estas líneas pueden probar a leer la nota de prensa de La Moncloa y las crónicas de La Razón, El País, El Mundo… o hasta sus editoriales. Hoy es la muestra.

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ayer con el secretario de Estado de Admnistraciones Públicas, Antonio Beteta. Kiko Huesca EFE

No voy a repetir las poco piadosas mentiras con las que se han despachado porque están al alcance del mundo mundial, emitidas desde todos los puntos cardinales y en todas las agencias y medios. Insistir tanto será para que nadie se equivoque… será.

Aquí solo se leerán mis comentarios al respecto.

Las trabajadoras y trabajadores del sector público somos las víctimas propiciatorias. Estamos a mano para reducir déficits por la vía rápida, ajustar convergencias con Europa, contentar a la Troika,…

Desde 1981 hasta 2011(el estudio que conozco no llegaba más allá) basado en los datos oficiales del IPC y los “acuerdos” Sindicatos-Administración, los trabajadores públicos (funcionarios y laborales) hemos perdido un 35% de poder adquisitivo. Las subidas de IPC no se han visto seguidas por subidas salariales y ello produce este desfase.

Añadamos a esto que los moscosos surgieron en los años ochenta, para compensar una subida del IPC del 12 por ciento (os acordáis cuando las hipotecas estaban al 14%…) que el Estado no podía asumir como subida salarial. Se decidió compensar a las empleadas y empleados públicos con seis días de asuntos propios. En lugar de cobrar más, el sector público aceptó trabajar 6 días menos y no cobrar la subida del sueldo que les correspondía. Luego los 6 días se deben interpretar como pago en especie y no como licencia o permiso retribuido propiamente.

En la aparición de los “canosos”, días por antigüedad, para compensar igualmente otros ingresos en nómina que no podían ser satisfechos, se procuró asimilarlos a las vacaciones parece que para evitar el problema anterior, pero al final ha llevado a una sentencia contra su recorte retroactivo que debe ser ejecutada por el gobierno.

Por eso, frente a la farfolla del Sr. Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, las preguntas que me hago son:

·         ¿Me deben no solo la devolución completa de la paga eliminada, o también los intereses que correspondan durante este periodo? sin ellos la pérdida de poder adquisitivo aumentará.

·         ¿Me deben los días de libre disposición que no me han permitido disfrutar o, en su defecto, el importe correspondiente más, como en el caso anterior, los intereses?.

·         ¿Me deben los días adicionales de vacaciones que tenía antes del 15 de julio de 2012  o, en su defecto, el importe correspondiente más, como en el caso anterior, los intereses?.

Y no mientan más.

Las trabajadoras y trabajadores del sector público, junto con sus compañeros y compañeras del sector privado, en todas sus categorías, son quienes levantan cada día la marca España y, a pesar de quienes gobiernas para las empresas y los entramados financieros, son quienes hace que el resto de trabajadores puedan ejercer sus derechos: acceso a la sanidad universal, a la justicia, a su educación y la de sus  hijas e hijos, a la seguridad ciudadana, el acceso a la cultura en archivos, bibliotecas y museos, a la defensa de los más débiles, … Que no se olvide. Sin un sector público fuerte y bien organizado no habrá igualdad, derechos, libertad, justicia social… Solo para meter miedo ¿que tal ponerse enfermo en Estados Unidos? ¿o ser un poco moreno y que te detenga la policía? Ahí lo dejo…

Por cierto, el estudio que se menciona al principio hace igualmente una estimación de que el trabajador del sector privado, entre 1981 y 2009 tuvo un incremento del poder adquisitivo acumulado del 42%. La burbuja y esas cosas…

Y oiga, no sé si se han fijado pero los “incrementos” y “devoluciones” las hacen en un momento preelectoral en el que las posibilidades de que sean ellos quienes administren los presupuestos infames que se proponen aprobar serán otros. Esto supongo que alguien de los que espera gobernar se habrá dado cuenta. ¿o no?

Pero la guinda, como trabajador que soy, es la actitud de los sindicatos mayoritarios. El paso del tiempo parece que ha provocado que ya no quede nadie que sepa redactar una nota dura y contundente y que convoque a las trabajadoras y trabajadores públicos a dar una respuesta adecuada a lo que tenemos que oír. Parece que en Lope de Vega 38 ni en Hortaleza 88 ya no sepan cómo empezar un conflicto en la función pública y cómo llevarlo adelante. Y la escusa de “lo vamos a perder” ya no vale. Si no se pelea, cualquier batalla ya está perdida.

Como dijo el clásico… en dos palabras: IM-PRESIONANTE.

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