Lo primero de todo avisar que tengo claro, después de trabajar cuatro años en el CIS, que las encuestas son solo eso, encuestas. Y que lo que, a la postre, da el gobierno a un partido o a otro son los votos del día de las elecciones. No hay más.
Pero también aprendí que con una encuesta se detectan tendencias y que, sobre todo, es una foto fija de la opinión pública que puesta en secuencia con otras encuestas permite detectar movimientos en la sociedad como las imágenes consecutivas de una película nos muestran el movimiento de los actores.
Esto viene a cuento tras una encuesta del Metroscopia que publica El País el domingo 17 de mayo en la que destaca el empate técnico del Partido Popular y Ahora Madrid, el tropezón del PSOE y la desaparición de la representación de UPyD y, lo que a mí más me preocupa, de IUCM.
Cada cual es libre de opinar y de interpretar lo que quiera pero parece evidente que si es una tendencia. Encuesta tras encuesta el apoyo de los votantes a la lista de Raquel López cada vez es menor.
Si observamos lo que pasa en otros casos se advierte que una vez iniciadas las convergencias de unidad popular quien desde la izquierda trata de ir por su cuenta lo paga. Que se lo digan a Podemos. Donde quiera que se presenta en solitario ha dejado de “crecer” en intención de voto y ya a duras penas mantiene los niveles de hace unos meses.
Nadie se puede extrañar. El votante de izquierdas lleva años lamentando la atomización de su voto frente al efecto avalancha del voto de su vecino de derechas. Y por eso está premiando las opciones de unidad y castiga a las que ni siquiera se lo plantean. Incluso la queja más unánime entre los partidos “pequeños” ha sido el castigo al que se ven sometidos por el método D’Hont.
El votante de derechas lo “solucionó” ya hace años apoyando una única opción consiguiendo cifras a las que afectan poco los restos sucesivos del señor D’Hont.
Para muchos IUCM iba a ser la alternativa, pero no se quiso ni se intentó. Quienes controlan la organización no estaban dispuestos a cambiar su modo de trabajo. Un modo basado en dar como buenos unos resultados electorales no por la capacidad de gobierno que se conseguía sino por el nivel de supervivencia económica que daban al aparato de la organización.
Por ello, algunas y algunos dirigentes de la organización no quisieron leer los resultados de las primarias de noviembre. Quienes ganaron, Tania Sánchez y Mauricio Valiente, lo hicieron dejando siempre claro que irían a la confluencia con otras fuerzas, fuese como fuese, para ganar y desbancar al bipartidismo y devolver el gobierno al pueblo. Era su marca. Y la militancia y los simpatizantes hablaron bien claro.
Pero los dirigentes siguieron empeñados en su costumbre de victorias de “supervivencia” y negociación de favores. Y así, a la vista de la decisión, tanto de Tania como de Mauricio, de pelear por esa unidad popular, se lanzaron a un ataque furibundo en el que no se dudó en emplear hasta al propio partido popular y a los medios de la derecha más reaccionaria.
La imposibilidad de resolver el dilema de mantenerse como candidata de un partido que a la vez le hacía la vida imposible llevó a Tania a abandonar el barco. Probablemente el mayor error en su vida política, pero eso ya se verá.
Mauricio ha aguantado y solo de modo administrativo tuvo que solicitar la baja en IU como consecuencia de la exigencia de PODEMOS. Porque IUCM, a pesar de tener un candidato legítimamente elegido por los militantes, ha creado una candidatura alternativa que no ha conseguido el respaldo de IU Federal.
El grupo militantes de IU de Madrid de La Izquierda para cambiar Madrid ha estado trabajando dentro de GANEMOS primero y de Ahora Madrid después tras la convergencia de GANEMOS con PODEMOS. Y lo ha hecho con la voluntad de representar la política de Izquierdas que Madrid necesita y de poner en la Agenda del Ayuntamiento los derechos sociales de las y los trabajadores de Madrid.
Es la voz de la Izquierda que quiere ganar para cambiar y que no le basta con seguir obteniendo resultados que solo permiten ser oposición o pactar en barbecho.
Hace unos días Agustín Moreno, un compañero al que aprecio y admiro y con quién he compartido la pertenencia a la MareaVerde, publicó un artículo defendiendo la necesidad y utilidad del voto a IUCM. Según él, hay que evitar que Esperanza Aguirre llegue a ser quien suceda a Ana Botella como alcaldesa de Madrid, basándose en que conseguir el 5% abría la posibilidad de tener hasta 3 concejales y que, sumando votos al PSOE y AhoraMadrid, se llegaría a alcanzar la mayoría suficiente para echar al PP. Y ahora IUCM trata de convencer de esto a los votantes de izquierdas. Lamentablemente se equivocan.
Con la ley en la mano, si la lista del partido con más corruptos del estado saca un solo voto más[1] (uno solo basta) que cualquiera de los demás, Madrid puede estar condenado a 4 años más de política ultraliberal de “la fugitiva”.

Basta con que el cáculo electoral de cara a las generales lleve, por ejemplo, a Ciudadanos a no apoyar ninguna opción. Nadie tendría entonces la mayoría y sería alcaldesa la cabeza de la lista más votada.

Incluso consiguiendo representación, los concejarles de IUCM se verán obligados a pactar con PSOE y AhoraMadrid si quieren que el PP de Aguirre no nos martirice 4 años más. Y sin margen de maniobra. Pactar o pactar. ¿Eso es lo que conviene a la Izquierda en Madrid?

Por eso es necesario entender que los votos que IUCM podría obtener, que cada vez parece que son menos y ni siquiera otorgan presencia en el Ayuntamiento, resultan imprescindibles para alcanzar una mayoría de gobierno de izquierdas y parece que solo es posible con Ahora Madrid.
Los militantes de izquierda unida que apoyamos a Ahora Madrid seguimos en Izquierda Unida, nadie se ha ido a PODEMOS, que no se siga mintiendo. Y seguimos conforme al mandato de la Refundación: Constituir un frente de unidad popular para derrotar a la derecha. Si no tenemos más fuerza es por la oposición beligerante del aparato de IUCM. Era difícil negociar nada con todo en contra.
Pero hay que tener presente que en la lista de la candidatura de Unidad Popular Ahora Madrid hay militantes de IU (pese a su baja “administrativa”) y también otras y otros que lo fueron hasta hace muy poco, que no marcharon por su gusto y que seguro que van a llevar las políticas de la izquierda al gobierno municipal si se logra.

No hay que pedir un voto a ciegas, hay que pedir a quienes están dispuestos a votar a IUCM que se lean el programa de Ahora Madrid [ver]  y se planteen su voto. Mucho de lo que ahí se lee les va a sonar. Son aportaciones de militantes de IU en buena parte.

No se trata de conformarse con salvar los muebles (son de buena calidad y no hay problemas con ellos) se trata de GANAR.

No se trata de votar en contra de Raquel López sino a favor de un gobierno de todas y todos.

Por eso es el momento de Cambiar Madrid para ganar Madrid para todas y todos y Ahora Madrid es la candidatura que puede hacerlo.

[1]Ley Orgánica 5/1985, de 19 de Junio, del régimen electoral general. Artículo 196.
En la misma sesión de Constitución de la Corporación se procede a la elección de Alcalde, de acuerdo con el siguiente procedimiento: 
a) Pueden ser candidatos todos los Concejales que encabecen sus correspondientes listas. 
b) Si alguno de ellos obtiene la mayoría absoluta de los votos de los Concejales es proclamado electo. 
c) Si ninguno de ellos obtiene dicha mayoría es proclamado Alcalde el Concejal que encabece la lista que haya obtenido mayor número de votos populares en el correspondiente Municipio. En caso de empate se resolverá por sorteo

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